Mostrando 1–30 de 55 resultadosOrdenado por los últimos
25.1226.89.0037; 251226890037



251818994506; 16, 24, 30, 35; 251818450600; 25 1818 99 45 06; 25.1818.45.0600

7807600095; 7.807.600.095; 231139009

7384400003; 7.384.400.003

89031125, 890.31.125, 09031125, 090.31.125, EBE89031125, 4030813528008
252676050000; 25.2676.05.0000; 25 2676 05 0000; 4030813687514; 13028137519

252113050000; 25.2113.05.0000


VA10-BP50/C-25A; VA10BP50C25A
El sistema de calefacción para vehículos comerciales es el encargado de generar y distribuir aire caliente dentro de la cabina, garantizando una temperatura confortable y estable incluso en climas fríos. Su funcionamiento se basa en el intercambio térmico y en la correcta circulación del refrigerante a través de los componentes del sistema HVAC del vehículo.
El calor se obtiene a partir de la energía térmica del motor o de elementos calefactores específicos, que después se distribuye por la cabina mediante ventiladores y conductos.
– Intercambiador de calor o calefactor
– Radiador del motor (según el sistema)
– Ventiladores y turbinas
– Conductos y difusores
– Termostato y sensores
– Bomba de agua
– Válvulas y mangueras
Cada componente interviene para mantener un flujo estable de aire caliente que mejore la comodidad y seguridad del conductor y los pasajeros.
– Temperatura estable en toda la cabina.
– Mayor seguridad en climas fríos o húmedos.
– Evita empañamientos y mejora la visibilidad.
– Confort en trayectos largos y uso profesional intensivo.
– Mejor eficiencia energética del sistema HVAC del vehículo.
Un mantenimiento adecuado es clave para evitar averías y garantizar un rendimiento óptimo durante todo el año.
– Sustituir el refrigerante según indicaciones del fabricante.
– Revisar mangueras, abrazaderas y correas con regularidad.
– Mantener limpio el radiador e intercambiador de calor.
– Verificar el funcionamiento del termostato.
– Comprobar el estado del ventilador y su flujo de aire.
– Realizar inspecciones preventivas antes del invierno.
Identificar los fallos a tiempo evita averías mayores y reduce costos de reparación.
– Termostato defectuoso
– Fugas de refrigerante
– Bomba de agua con bajo rendimiento
– Fallos en el ventilador
– Controles del sistema que no responden
– Conductos obstruidos o intercambiador sucio
– Aire caliente insuficiente o débil
– Calentamiento excesivo del motor
– Olor a refrigerante en la cabina
– Ventiladores con ruido o bajo caudal
– Tiempo excesivo para alcanzar temperatura
– Humedad persistente o cristales empañados
– Presencia de manchas o fugas bajo el vehículo
– Si detectas cualquiera de estos síntomas, es recomendable revisar el sistema en un taller especializado.
Seleccionar piezas compatibles y de calidad es esencial para asegurar el rendimiento y la durabilidad del sistema HVAC.
– Verifica el modelo del vehículo y la referencia OEM.
– Considera las condiciones de uso (intensivo, clima frío, largas rutas).
– Asegúrate de la compatibilidad con tu sistema HVAC.
– Evalúa el estado de otros componentes relacionados antes de reemplazar uno.
Suele deberse a falta de caudal, termostato defectuoso, aire en el circuito o intercambiador sucio.
Depende del sistema: algunos requieren el calor del motor; otros ya incorporan elementos calefactores específicos.
Usa la función desempañado y asegúrate de que el sistema deshumidifica y distribuye correctamente el aire caliente.
Según el manual del fabricante; típicamente cada 2–5 años o al detectar degradación/contaminación.


Sólo envíos dentro de EE.UU


